jueves, 11 de junio de 2015

OSASUNA SALVA LA CATEGORÍA. BALANCE DEPORTIVO DEL AÑO.


Adiós temporada 2014/2015, ADIÓS. Terminó, se acabó, pasó a mejor vida, murió. Y ya era hora.
Osasuna jugará el año que viene en Segunda División tras un final tan épico como agónico y tan mediocre como -¿Quién me lo diría?- feliz.

Cerramos así, con el 2-2 in extremis de Sabadell... la temporada posiblemente más difícil de la historia del club rojillo.

Una temporada de regreso tras 14 años a la categoría de plata del fútbol español en la que hemos tenido de todo.

1. Comenzamos el verano con dos tareas principales en lo deportivo: por un  lado, confeccionar una plantilla/proyecto acorde a las nuevas circunstancias y bajo unos parámetros marcados por la LFP como consecuencia de la mala gestión de la Junta y de los responsables deportivos anteriores; y por otro, destruir de forma ordenada la plantilla que nos había llevado a descender de Primera División. Vasiljevic fue el encargado de ello.

ETAPA JAN URBAN

2. Con este panorama llegó Jan Urban, leyenda del club que provocó un subidón de adrenalina e ilusión en un osasunismo cansado ya durante el verano de las noticias que un día sí y otro también tenía que leer, ver y oir sobre la posibilidad de que Osasuna se enfrentase a un segundo descenso (esta vez a 2ªB) escasos días después de vivir el primero.

Así empezó la pretemporada. Una pretemporada que fue un caos. Y no precisamente por los resultados que iba cosechando el equipo sino por las idas y ¿venidas?
Unos se iban... otros esperaban llegar... y otros finalmente llegaron.

3. La temporada se comenzó en cuadro, con  una plantilla que ni mucho menos estaba cerrada. Sin iranís, sin lateral izquierdo, con el Gato Silva y para colmo, tras escasos minutos del primer partido disputados con la lesión grave de Oier. Jugador que estaba llamado a ser el líder del equipo.
Los resultados del primer mes, aunque mejorables... fueron aceptables dadas las circunstancias. Pero tras ellos llegaron las preocupaciones. La primera, la de goles encajados. No nos gustaban los partidos de 6-4, 4-3, 3-2 y demás. Incluso en ese afán de tener siempre alguna preocupación en la cabeza, nos la comíamos aun siéndonos el resultado favorable.
¿Quién se acordaba luego de esto cuando no marcábamos un gol ni al arco iris o cuando solo lo hacíamos de penalti y se daban resultados de 1-0 y 0-1 pero de signo contrario al que nos gustaba?
IRREGULARIDAD. Esa es la palabra que para mí puede calificar la temporada. Este equipo la ha llevado por bandera a lo largo de todo el año. Y fruto de ello posiblemente, otro de los quebraderos de la temporada, el del dichoso debate del objetivo con el que nos pegamos hasta bien entrada la temporada y al que ya le dediqué su  post correspondiente (pincha aquí)
Hemos tenido rachas buenas. ¿Quién no recuerda aquella que se dio tras el partido de infausto recuerdo en Miranda de Ebro? Y también rachas malas ¿Quién no recuerda aquella que se dio tras la expulsión de Urban (sanción de 4 partidos) en el Nou Estadi en pleno acercamiento de Osasuna a los puestos de play off y que luego desembocó en la destitución del polaco?
Es en esta última en la que me quiero parar un poco. Para mí es, sin duda, la que marcó la temporada y a la par de la cual se recrudecieron otros de los debates que esta temporada nos ha dejado entre el osasunismo: El primero, ¿Con internacionales o sin internacionales?
La conclusión... en 5 partidos jugó el polaco sin internacionales, tan solo se ganó 1 (el del Barça B) lo que hace un 13 % de las victorias con él conseguidas (8), 2 se empataron y 2 se perdieron. En el resto de partidos ganados, tanto suyos como de Mateo y de Martín (a excepción el del Recre en casa) siempre hubo presencia de dos o más internacionales en el once.
Y el segundo ¿Se cuenta con la cantera o no se cuenta? Debate que para mí clamaba al cielo cada vez que echába la mirada años atrás y recordaba de donde veníamos. Empezaron las distinciones entre canteranos de "primera" (y no me refiero a la categoría futbolísitca. Sino a los que llevaban menos de un año en el equipo) y canteranos de "segunda" (los que llevaban más de un año en el equipo o regresaban fichados. Que para algunos no computaban) Y nos olvidamos de la palabra "paciencia" (lo destruido en 6 años no se reconstruye en 2, pincha aquí)

En esa situación, en ese contexto y tras cumplir la sanción de 4 partidos arriba mencionada, llegó su destitución (pincha aquí)

Su sustituto, Mateo.

ETAPA JOSE MANUEL MATEO

Un recién llegado al banquilo del B fue quien le sustituyó en el cargo. Ascenso tan meteórico como extraño.
Su paso por el primer equipo... un desastre que a punto a estado de costarnos caro. Entrenador con menos goles a favor, entrenador con menos puntos promediados, entrenador con más goles en contra. Y todo ello con una palntilla ya estable, sin apenas convocatorias internacionales y con dos "fichajes" ya en condiciones como fueron Oier y Loties.

Lo dicho, un fiasco que duró más de lo que debió durar. (pincha aquí)
Ahora vuelve a sonar para entrenar de nuevo al promesas a pesar del buen trabajo de personas como Lerga en el División de Honor, Trzeciak (uno de los críticos con el tema ascensos en los banquillos del fútbol base y los méritos contraidos para ello que se va a Oberena) en cadetes y de un David García que ha mejorado los números del chantreano y que ahora está jugándose el subir al B a la categoría a la que Mateo a punto estuvo de bajar al A.

Para sustituirle llegó el "hombre milagro". Enrique Martín Monreal.

ETAPA ENRIQUE MARTÍN MONREAL

Con el recuerdo en la mente de muchos rojillos de aquel milagro de 1997, llegó la "Bruja de Campanas". Primer contratiempo en su segundo entrenamiento. Ingreso en el Hospital. Mientras tanto, aunque no con él sobre el césped, comienzo triunfal. Una victoria y una "casi victoria" que dio rienda suelta a todas las conspiraciones "TEBASnianas" habidas y por haber (gol fantasma en Valladolid), tropiezo posterior en su estreno en El Sadar ante Las Palmas tras horrenda primera parte y golpe encima de la mesa en la rueda de prensa anterior al partido de Leganés por la para él poca implicación de algunos jugadores.
Tras el mal partido ante el conjunto madrileño, bajón. Osasuna se metía de nuevo en problemas. Pero tras un buen partido ante el Recre, el tropiezo del Racing ante la Ponferrradina y una épica segunda parte en Sabadell, Martín obró el segundo -calificable desde luego por cómo se produjo- milagro.

En resumen, Osasuna salvado tras jugar -y mucho- con fuego.
Estos han sido los números de los tres entrenadores que han pasado este año por el banquillo rojillo:

Urban, con una plantilla con continuas idas y venidas (convocatorias internacionales y lesiones graves) terminó su etapa con un promedio de 1,15 puntos por partido que hubiera dado la salvación al equipo. Ocuparía la segunda posición en el promedio de goles a favor doblando a Mateo y andaría parejo con este último en el promedio de goles en contra, aunque saldría airoso. También puede cantar victoria en ser el entrenador con mayor promedio de puntos sacados fuera de casa (0,83) frente al 0,75 del de Campanas y el 0,0000000 del chantreano.
Por otro lado, Martín termina siendo el entrenador con mejor promedio de puntos (1,50), con más goles a favor (1,50 por partido) y con mejor promedio de goles recibidos (1 por partido) Además es el entrenador con más puntos conseguidos en el estadio de El Sadar (promedio de 2)

PROMEDIO JUGADORES UTILIZADOS ONCE TITULARES


En cuanto a esta tabla, no me gusta personalmente. Pero dados los debates surgidos a lo largo de la temporada entre la afición rojilla... ahí la teneis para que os dé juego.

¡Aúpa Osasuna!

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